Suesca con el Parche Criollo.

Ayer nos pegamos a la aventura del parche criollo en Suesca, un pequeño municipio en el departamento de Cundinamarca, muy cercano a Bogotá.
Nos encontramos a las 6:45 de la mañana en la 183 con autopista y nos tomó alrededor de 50 minutos y dos peajes llegar allá.
En Suesca fue muy fácil encontrar parqueadero ya que el municipio es un atractivo turístico para caminantes y escaladores que llegan de ciudades cercanas todos los fines de semana.
Empezamos subiendo una pequeña montaña, el parche alclaró que era una aventura de nivel medio, así que no fue muy complicado ni demorado llegar por un camino de piedras naturales que casi formaban una escalera directa.
Pasamos por lugares habitados por personas, una que otra vaca y alguien mencionó ovejas, pero realmente no vimos ninguna.
Después de caminar un rato llegamos a la cima y la vista desde allí fue algo increíble, un pequeño río serpenteaba a lo lejos entre caminos y verde, y las montañas rocosas al frente mostraban cuán alto estábamos realmente aunque el trayecto no hubiese sido largo.
Suesca tiene unos paisajes espectaculares, rocas perfectas para escalar, riachuelos en los que los perros se pueden meter a jugar y caminos relativamente fáciles de recorrer, además de estar siempre rodeados por naturaleza y para mi sorpresa, de mucha gente que iba a paseo de olla o a acampar.
Suesca superó por mucho mis expectativas. Las vías del tren por las que caminamos le dan un aire de misterio y magia al lugar.
Nos encontramos con algunos derrumbes en la carrilera pero no fueron muy difíciles de superar, aunque para los perros ni siquiera fueron obstáculos, majestuosamente saltaron sobre las rocas como si de nada se tratara,
Si quieren pegarse una escapada de fin de semana a un lugar completamente diferente a Bogotá, les recomiendo Suesca, y si tienen un amigo perruno, les aseguro que será toda una aventura para él. No olviden llevar toalla para secarlo después del día de piscina natural.













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